¿Hay buenos lentes de lectura en todas partes?
En la actualidad hay lentes de lectura en casi todas partes. Cuando la agudeza visual al ver de cerca disminuye, se pueden encontrar remedios en la farmacia más cercana o, más práctico todavía, en la estación de servicio de camino al trabajo y comprar unos anteojos de lectura premontados. Entonces, ¿por qué es necesario visitar una óptica?
Solamente un profesional especialista puede hacer un ajuste óptimo
Además, los anteojos de lectura premontados tienen la misma prescripción en ambos lentes. Sin embargo, la mayoría de personas necesitan lentes con prescripciones diferentes puesto que no hay dos ojos con las mismas dioptrías. Ya solo por esta razón vale la pena visitar un profesional especialista, quien determinará el lente de lectura a cada usuario de forma individualizada. También determinará la prescripciónn personal total.
Aproximadamente el 80 % de los usuarios de lentes tienen, por ejemplo, una curvatura de la córnea que solo puede detectarse con una refracción en un establecimiento especializado y corregirse entonces con los lentes. En el segundo paso, en la óptica se miden datos de centrado como la distancia interpupilar, lo que permite colocar correctamente los lentes en el armazón durante el proceso de biselado y armado.
En cambio, los anteojos de lectura premontados se fabrican con un centrado estándar. Sin embargo, en la mayoría de los casos, el ajuste de los anteojos no coincide con el centrado estándar.
Por ejemplo, en el caso de grandes variaciones, a largo plazo pueden dar lugar a molestias como dolor de cabeza.
Según Butz, tanto en la calidad de los lentes como en el armazón, siempre se prefieren los anteojos de lectura de tiendas especializadas a los premontados más baratos. Los lentes a veces tienen un tratamiento antirreflejos de baja calidad o directamente no lo tienen, además de que tanto el material como el acabado del armazón son de una calidad inferior.
Las personas que compran anteojos de lectura premontados como anteojos de repuesto o que únicamente los utilizan cuando están fuera de casa, por ejemplo, para leer un menú o un precio, también pueden arreglárselas con un producto premontado. Sin embargo, para periodos de uso prolongado y para disfrutar de una lectura cómoda, Christina Butz siempre recomienda los anteojos de lectura de un establecimiento óptico. Para aquellos que se quieran evitar la molestia de ponerse los anteojos de lectura y volvérselos a quitar, se recomienda optar por unos lentes progresivos, ya que ofrecen una visión siempre nítida a cualquier distancia.